domingo, 31 de mayo de 2009

Twins dream


Bueno, aún no está decidido, pero la cuenta regresiva empieza para alcanzar el sueño de poder estar ahí, de ser yo la que tome esas fotos. Claro que el viaje sería un sueño hecho realidad, nada importa, ni siquiera si es de estudios, para mí es beneficiario ya que podré mejorar mi pronunciación. Sería el mejor de todos los regalos, poder viajar al exterior con mis amigas, libre de presions, libre de escuela con compañeros que no saben respetarte, libre de problemas (por lo menos los cotidianos). Poray no será perfecto, pero lo voy a disfrutar. Es mi sueño, y voy a lucahr porque se cumpla. Alguien me apoya??
Piensan que se va a cumplir? bueno, no abandono esperanzas:) siempre que una puerta se cierra, una ventana se abre. Frase vieja, pero muy cierta. Solo espero compartir esto con las personas que quiero.
La esperanza siempre tiene que estar, como lo está la felicidad.
Las quiere...
Hayley
prox: One Shoot: "Bubble"

viernes, 29 de mayo de 2009

In Construction



En Construcción

Como pueden observar, estoy en proceso creativo, sí, estoy empezando con la creación de otra Short Story, por lo que necesito que sean pacientes y me den tiempo para pasarla, ya que tengo un One Shot escrito y que muy pronto postearé.

Al parecer, muchas seguidoras no tengo, pero eso no me desalienta, solo espero que aquellas que les gustan mis novelas, se den una vuelta por mi fotolog, donde tengo posteadas novelas largas, las cuáles, espero yo les gusten:)

Acá les dejo mi flog:

http://www.fotolog.com/myysweettdreams - cualquier cosa que no puedan comentar en él, se aceptan comentarios en el blog, gracias por tomarse el tiempo de leer mis escritos:)

Confiezo que hará un año, nunca se me hubiera cruzado por la cabeza escribir novelas ni historias, lo había intentado, pero siempre sin resultado alguno. Hará cosa de un año que comencé con mi escritura, primero en cuadernos para luego pasar a la PC con mi primer novela: "Forever". Creo que el día en el que la terminé, alguna lágrima que otra se me saltó, pero no pude evitarlo era la primer novela que escribía y que encima tenía éxito, algo realmente raro para mí. Luego siguió "Living in Shadows", novela fantaciosa que está en construcción y que voy a intentar seguir en mis vacaciones. En verdad podría seguir, pero las voy a aburrir por sobremanera y es lo que menos quiero.

Sepan que se aprecia mucho que pasen y lean:)

besos

Hayley

domingo, 24 de mayo de 2009

A second Chance to love


Prólogo:
La vida no ha sido muy amable conmigo. Desde chica, la muerte de mis padres, me marcó y mucho. Nunca fui alguien de muchas palabras, no fui ni soy la clase de chica extrovertida que está todo el tiempo buscando la atención, todo lo contrario. Soy demasiado torpe, soy capaz de caerme enredándome con mis propios pies, a su vez soy alguien con mucha capacidad para trabajar. Mi vida aún tenía un vació por llenar, un hueco en mi corazón, hasta que apareció él. Sí, mi primer y único novio de toda la vida, aquel muchacho tan hermoso, bueno y a su vez comprensivo. Fue quién me completó, me ayudó a olvidar todo mi oscuro pasado, conocer que la felicidad es posible…el amor existe. Claro, todo esto fue de esta manera hasta que apareció Christina, una rubia hermosa, alta de tez morena, prolija y sin duda alguien por quién todo chico se muere. Al conocerla, ví la mirada de mi novio sobre ella, me dí cuenta de que ella le agradó o por lo menos llamó atención, pero decidí no darle importancia. Claro, todo esto hasta que lo encontré besándose con ella en un Starbucks del centro de la ciudad. Ese día le iba a dar a mi novio una noticia que cambiaría nuestras vidas, por lo menos la mía. Pero…al ver esta escena, me prometí que nunca le dejaría saber la verdad, nunca lo dejaría saber algo de mí, nunca se enteraría de mí. No quería encontrármelo más. No lo quería ver más en mi vida. Si tan solo pudiera borrar todo lo sucedido ese día, pero nada era igual. No solo eso, había alguien más entre ambos y no era Christina.
Ya hacía exactamente un año y medio aproximadamente que no lo veía, mi vida era un completo desastre, pero había una luz en ella, la esperanza, aquella que yo sabía que nunca se extinguiría, que no me abandonaría, ella es el sustento de mis días. Es la que me hace saber que hay un futuro, un próximo día, que por más que halla obstáculos, todo se puede superar. Hasta la misma incertidumbre de ver de nuevo a tu ex.

viernes, 22 de mayo de 2009

Blind


Parte I
Para que casarme? Para que tener una mujer por el resto de mi vida cuando puedo tener a todas las que quiera. Si, esto es lo que pienso a la hora en la que Aly me pregunta porque no senté cabeza. Siempre discutimos por lo mismo. Ella es mi amiga desde siempre. Para ser más exacto, su madre fue compañera de parto de la mía cuando nació mi hermano de 21 años. Ella siempre estuvo a mi lado, nunca me despreció por nada. Se pescó enfermedades, como gripe, entre otras; solo por quedarse a cuidarme. Siempre fue mi mejor amiga, con quién compartí todos mis secretos. Ella sabe todos los trucos que empleo para conquistar a una mujer, pero nunca me importó ya que nunca la intentaría conquistar. Hacía seis meses que no nos veíamos, ya que ella se fue a estudiar diseño a París. Volvería mañana justo para la fiesta de David, uno de mis mejores amigos. Sus fiestas siempre eran las mejores para encontrar chicas apetecibles, por así decir. Me encontraba chateando con Aly, quién en su última línea me escribió algo que me llamó poderosamente la atención:
-“Espero que nos veamos mañana, tengo algo importante que contarte”-Al leer esto, una intriga se apoderó de mí, la cuál me decía que le insistiera a que me contara, ya que ella siempre que le insistía cedía y me contaba, pero esta vez, no lo logré. Esto me resultó frustrante, porque perdí sobre ella ese poder? Que le estaba pasando? Decidí no darle importancia y dirigirme hacia el boliche de esa noche: Moonlight shadow donde me encontré con Stella, una compañera de escuela y quién lucía encantadora esa noche. No hay que aclarar que pasó, sino lo que sucedió al otro día. Aquel suceso que me hizo dar cuenta de un grave error mío, uno que nunca me perdonaría.
Me desperté luego de una agitada noche, para encontrarme que me había quedado dormido, por lo que me apuré para llegar al aeropuerto, donde me encontré con una imagen para nada esperada frente a mí. Una chica de cabellera castaña ondulada, se estaba besando apasionadamente con un chico de pelo rojizo, quién la tenía tomada por la cintura y la pegaba a su torso. Aclaré mi garganta, haciendo que se separaran. Ella al verme, se acercó para abrazarme. Sentí como su perfume cítrico se impregnaba a mi ropa y era aspirado por mis fosas nasales. Le devolví el abrazo, deseando que ese momento nunca se acabara. Que me pasaba? Ella es solo mi amiga, mi confidente, nada más. Se separó para acercarse al pelirrojo de acompañante, quien se acercó a mi y me extendió su mano.
-Vos debes ser el mejor amigo de Alyson, no? ella me habló mucho sobre vos-noté como las mejillas de Aly se tornaban de un rosado intenso.
-Sí, el mismo, vos sos…?-dije estrechando su mano
-Chase, el novio de Aly-a esto último, una oleada caliente, de odio brotó en mi interior. Qué hacía Alyson con este?-nos conocimos en París.
-Si-dijo ella, sonriéndole coqueta a su novio-fue la noche que llegué, llovía y no encontraba taxi, por lo que fui caminando hasta el hotel, pero un automovilista me empapó al pisar un charco de agua con barro. Se bajó del auto y era Chase. Me ayudó con todo, pero claro, se tuvo que bancar mis insultos-dijo tomando la mano de su novio-hoy hay reunión en tu casa, no?-dijo mirándome
-Sí, mama está preparando todo para tu llegada.
-Ay cuanto extraño la comida de Denise, me encanta-dijo sonriendo. Aquella sonrisa suya que hace que mi corazón lata a mil por hora, que me falte la respiración que no sepa que hacer o decir cuando la miro. Ella sola provoca eso en mí.
-Vamos? Los alcanzo hasta tu casa?-le dije a Amy, quién miró a su novio para luego posar su vista en mí.
-Ehh…estamos esperando al chofer de Chase…lo siento, te iba a avisar, pero de seguro estabas en casa de alguna chica y no quería molestar….-esto último me descolocó. Molestar? No, ella nunca molestaría.
-Ok, bueno, nos vemos esta noche, no?
-Claro, a parte tenemos que anunciar algo-dijo mirando a su noviecito, quién la tomaba muy acarameladamente de la cintura, algo que me reventaba por completo. Salude a ambos y me dirigí hacia mi auto para volver a mi casa.
Las horas pasaron, hasta llegar a la hora de la cena, donde todo estaba perfecto hasta que Aly y Chase se pararon para decir su tan importante anuncio.
-Nos casamos-dijo mi amiga sonriente. En ese momento, mi mundo cayó a mis pies, rompiéndose en pedazos, pequeños fragmentos imposibles de unir. Porque me molestaba tanto que ella estuviera con él? Ella es solo mi amiga, nada más. O sí? Me estará gustando mi amiga de toda la vida? No puede haber nada entre nosotros, solo una amistad, ella conoce todo sobre mí, ninguna mujer en su sano juicio, al saber mis trucos y mis métodos saldría conmigo. Me excusé para levantarme y dirigirme escaleras arriba a mi cuarto. No quería salir de él, saber nada de nadie, menos de ella. Odiaba sentirme de esta manera, tan vulnerable, frágil, una cosa tan fácil de romper, era simplemente frustrante. Sentía como las lágrimas inundaban mi rostro, no podía impedir que cayeran, me era imposible. Me tumbé boca abajo para sumirme en un profundo sueño, donde ella era mi novia y les anunciábamos a mis padres que nos casaríamos. Ella a mi lado, tomada de mi mano y de a ratos besándome. Sí, solo un sueño.
Parte II
-Hijo anda a desearle suerte a Aly, hoy es su gran día-me dijo mi madre al ver que ya estaba listo para a boda. Mi cara era de velorio, ni una gota de feliz había en ella. Miré de mala gana a mi madre pero no discutí, me dirigí hacia la habitación del hotel donde Aly estaba esperando hasta que sea la hora de caminar hacia el altar. Hora que no quería que llegara nunca. Al llegar, toqué dos veces para luego escuchar su voz dando la orden de que pasara. Al verme se heló. Antes de que pudiera emitir sonido alguno, me adelanté para hablarle.
-Te deseo mucha suerte….amiga-le dije intentando sonreír, pero solo me salió una mueca.
-Que sucede? Desde que volví estás actuando raro, no me hablas como antes…cambiaste Joe, mucho…es raro en vos eso…nunca estuviste así…cuando éramos chicos decías….
-que el día de tu boda sería el primero en felicitarte y te entregaría al novio, lo sé-dije completando su frase al momento en que recordaba el pasado. Como puede ser que haya sido tan tonto? Tantas mujeres…tantas…cuando la indicada estaba frente a mí y como un ciego no la vi ni la supe aprovechar.-Entonces? Que pasó? No crees que Chase sea el indicado?-yo la miré, pero no emití sonido alguno. No la verdad, el no te merece…pero yo tampoco. No te vi cuando te tenía frente mío y ahora ya es tarde. Chase fue más inteligente que yo y no te dejó ir. Si tan solo me hubiera dado cuenta….-Joe, espero respuesta! Que es lo que te pasa? Últimamente estas actuando muy raro, más que nada cuando nombraba los preparativos de la boda, que te sucede?!-no aguanté más y la besé. Note como al principio se helaba frente a mí actuar, pero al poco tiempo se dejó llevar y me devolvió el beso, colocando sus brazos en mi cuello. No podía dejar de besar aquellos carnosos y rosados labios, eran como una droga para mí. Pero en ese momento apareció mi conciencia. Joe! Estás besando a la novia! Soltala mirá si entra alguien y los ve, sabés que esto le va a traer muchos problemas a ella…mi conciencia tenía razón, por lo que empecé, pero terminé también el beso. Al separarme, ella me miraba con los ojos abiertos como platos y se había quedado completamente helada.
-Aly? Estás bien?-note que se alejaba de mi cuerpo, solo unos centímetros, porque la tenía tomada por la cintura y no la pensaba soltar.
-Joe desde cuando me besas?!-Oh oh, estoy en aprietos-justo el día de mi boda se te ocurre que te gusto?! Pues lo siento, yo avancé, así que ahora te toca a vos-yo con esto me helé. Avancé? Ella estaba enamorada de mí?
-Aly yo…te amo-ella se heló-perdón por no haberlo dicho antes, fui un ciego al no decírtelo y no verlo, no ver que la chica perfecta estaba frente a mí.
-Joe…yo….también te amaba, pero….nunca te diste cuenta, te cuidé porque te amaba con toda mi alma, el viaje a París fue para olvidarte y ahora que conocí a Chase te das cuenta de que me querés para algo mas que u amiga y la que escucha todo lo que haces con tus mujeres, lo siento-yo la miré-por más que me duela, no puedo estar a tu lado, no puedo dejar a Chase plantado, el me ama, como voy a saber si me amas de verdad? Nunca, yo sé que Chase me ama, pienso casarme con él. Mi lugar es a su lado-sus ojos se llenaron de lágrimas al igual que los míos-te amo Joe, pero lo nuestro nunca podría resultar-se soltó de mi y caminó hacia la puerta-por favor, retírate-me retiré sin emitir palabra alguna, pero sabía que por mi ceguedad la había perdido, para siempre. La única mujer a la que realmente amé, la que hoy en este soleado día se casa con otro, la que hoy va a caminar en el altar para jurar frente a dios su amor por Chase, la que me pertenece pero ya no lo va a hacer más. Caminé fuera de la iglesia, no la podía ver casarse, dar el sí. Subí a mi auto para dirigirme sin rumbo fuera de la ciudad, necesitaba estar solo, solo por un tiempo, para reflexionar que hacer con mi vida, como continuar sin Aly a mi lado, como salir adelante sin ella.
Parte III (Extra)
Había pasado un año de la boda de Amy con Chase. Ella era feliz con su esposo y yo era feliz con su felicidad. Hacía un año, cuando me marché que todo para mí había cambiado, ya no salía con toda mujer que pasara frente mío; hacía seis meses salía con una chica mexicana, con quién nos llevábamos muy bien. Ella era muy simpática y dulce, claro que nunca sería como Aly, pero ella logró llenar el vacío que Aly dejó al marcharse con su esposo. Su nombre era Mía, hermosa, su tez morena, su cabello negro y sus ojos marrones eran atrayentes. Su cuerpo, escultural y una dulce sonrisa. Era sin duda hermosa. Hoy era el día que la llevaría a casa para que la conozca mi familia y Aly estaría ahí con Chase. Al llegar, la presenté con mis padres y mis hermanos, para luego tomar asiento y comenzar con la cena. Aly de vez en cuando me miraba, pero estaba muy entretenida atendiendo a su esposo, quién se había lesionado un brazo jugando fútbol americano. Yo me dedicaba a mirar a Mía y pensar lo tonto que fui. Un ciego, sin lugar a dudas. No lo decía por Amy, ella supo como rehacer su vida, pero yo la rehice al conocer a Mía. Ella me ayudó a salir adelante, me apoyó y soportó lo desastroso que fui la primera vez que fui a su casa a conocer a su familia, todavía no puedo creer como aceptó salir conmigo después de lo mal que la traté al conocerla…..
{Flash back}
Un calor abrasador en San Diego, era imposible no buscar sombra, el sol parecía que te iba a chamuscar dejándote del color del carbón. Trabajar en una empresa, no era lo mejor pero mantenía mi tiempo ocupado para no pensar en mi amor perdido. Sí, no había podido sacar a Aly de mi mente, me era imposible. O eso creí, hasta que una cabellera azabache pasó a mi lado. Sí, una muchacha de unos 22 años estaba a mi lado en una cinta en el gimnasio. Era simplemente hermosa, su cabello azabache y sus ojos almendrados, sin duda preciosa. Estaba intentando hacer andar la máquina, pero al ver que no podía, se sentó en ella a esperar a que viniera el encargado. No sé porque, en ese momento sentí la necesidad de acercarme a ella, de saber su nombre, de verla más de cerca, de sentir su aroma. Pero que me pasa? Desde Aly que no siento nada así, pero no se puede negar que las mexicanas son lindas, en sí las latinas lo son. Decidí que ya era hora de avanzar, si Aly lo había hecho, yo también podía, por lo que descendí de mi máquina y me acerqué a ella, recordando los pasos para conquistar a una chica. La regla es: de a poco, todo a su debido tiempo. Ella miraba ausente la pared llena de espejos que estaba tras nuestro, por lo que al hablarle noté como se sobresaltó.
-Hola-ella levantó su vista, mirándome con curiosidad-necesitas ayuda?
-Sí, por favor-dijo parándose de su lugar. Al hacerlo, se tropezó y cayó para adelante, por lo que la atajé antes de que tocara el piso lastimándose. Al sentir su cuerpo sobre mi epidermis, sentí como mi corazón dio un vuelvo y comenzó a latir rápidamente. La ayudé a volver a quedar de pié, para luego sentir como su vista se posaba sobre la mía, analizando cada rasgo mío. Por mi parte, me dediqué a acercarme a la maquina y así explicarle como era su utilización. Al terminar, me dirigí hacia la recepción para avisar que ya me iría, cuando sentí su voz a mi lado.
-Perdoname, como te llamas? Es que me ayudaste y ni siquiera se tu nombre….
-Joe, vos?
-Mía-dijo sonriente. Me dediqué a pagar y sin despedirme de ella, salir hacia el exterior, pero sentí como me seguía. Es que nunca se iba a cansar? Es que no entiende que no quiero nada con nadie? Que quiero estar solo? Noté que se acercó a mí para quedar a mi lado y amoldarse a mis pasos.
-Joe, gracias de verdad, perdón si soy molesta, pero…
-Lo sos, permiso-me retiré, dejándola con la palabra en la boca. Luego de un rato comencé a sentirme mal por todo lo que le había dicho, pero el error ya estaba cometido y no pensaba acercarme a arreglarlo. Los días siguientes, no la vi ni la logré divisar por entre los clientes, pero al pasar un tiempo, dejó de importarme. Así pasó un mes, exactamente un mes, pero ella no aparecía, por lo que me decidí y me acerque a la recepción para preguntar donde vivía o su teléfono. Luego de un rato de búsqueda, la logramos localizar. Me apuré para alcanzarla justo cuando salía de su casa.
-Mía!-noté que ella se daba vuelta sin poder creer que me estaba viendo a mí. Se acercó impresionada de que me estuviera dirigiendo a ella, para frenarse a metros míos.
-Joe? Que haces acá?
-Vine a pedirte perdón…perdón por lo que dije, no lo merecías, solo fuiste correcta y agradecida, perdoname por haberte tratado mal…en verdad soy malísimo en esto-ella ante este comentario se acercó a mi para quedar a solo centímetros su rostro del mío.
-Menos de lo que pensas-se acercó, acortando esa distancia entre ambos y uniendo nuestros labios. Al principio me helé, pero sin pensarlo dos veces, le devolví el beso con una pasión que creí nunca más volver a sentir. Desde ese día comenzamos a salir…desde ese día, mi vida cambió.
{Fin del flash back}
La comida transcurrió normalmente, por lo que me dediqué a mirar a mi novia todo el tiempo. Mientras ella ayudaba a mi madre, me dirigí hacia el jardín, donde la encontré a Aly. Me acerqué a ella, para sentarme a su lado.
-Aly, que pasa?-ella me miró. Sus ojos estaban llorosos.
-Joe, me olvidaste? Que pasó con el te amo? Con que era única y todo eso? Eran palabrerías solamente?
-Como podes decir eso?! Vos te casaste a sabiendas que yo te amaba-sus ojos al oír esta última palabra se abrieron de par en par-sí, cuando por fin logré avanzar, conocí a alguien que me brindara amor y aceptara el mío se te ocurre que me querés y te molesta cuando ella es presentada a mi familia?
-Joe, que me haya casado con Chase no quiere decir que no te ame, solo que no supe en ese momento que hacer…no sabía como reaccionar.
-Aly, no voy a ser tu amante si eso es lo que querés…yo estoy con Mía…
-La amas?-en ese momento noté la presencia de mi novia en el marco de la ventana escuchando todo lo que hablaba yo con Aly. A decir verdad, esta pregunta me sorprendió, pero pensé claramente y respondí:
-si, la amo-Aly me miró con mala cara, mientras yo me acerqué a Mía y tomé su mano-Mía, te casarías conmigo?-se soltó de mi mano para salir corriendo. Al poco tiempo la tenía frente a mí. Sus ojos estaban llorosos y la notaba nerviosa.
-Sí, Joe, te amo más que a nada, aunque hayas sido al principio ciego al verme y me trataste mal, me hiciste amarte como nadie lo ha hecho, de una manera dependiente-se acercó y me abrazó-te necesito a mi lado-levantó su rostro y me miró fijo a los ojos-sí, quiero casarme con vos-acerqué mi rostro al suyo para besarla apasionadamente. Ya no importaba si Aly los veía, ella se había casado con Chase, yo no era su segundo hombre, eso sería desprestigiar mi amor por ella, por lo que busqué otra ruta, la cuál empecé a ciegas, pero encontré mi luz. Aquella luz llamada Mía.
~The End~

jueves, 7 de mayo de 2009

Since 7PM (Parte extra)

Parte VII (Parte extra)
Miedo, sí era lo único que podía sentir en este momento. Hacía exactamente 10 meses que no veía a Jessica y 4 que no hablaba con ella. Al comienzo las conversaciones eran mas frecuentes, pero con el paso del tiempo, la escuela suya y todo no tenía tiempo de hablar mucho y yo con los shows, las entrevistas, sesiones de fotos, etcétera; tampoco. Necesitaba verla, este era el día en el que volvía a L.A y necesitaba verla. Era una necesidad, ya con tanto tiempo de no verla, sentir su piel caliente y sedosa sobre la mía, ya la necesitaba era como un drogadicto que hace mucho que no prueba la droga o un fumador que se quedó sin cigarrillos. Me dirigí en la camioneta con Kevin hacia el shopping para ir al bar a verla. Eran las 5PM por lo que ella debería estar trabajando. Llegé acompañado de Big Rob, quién luego de ver lo mal que estaba fuera de los recitales, en el hotel, se dio cuenta de la mucha falta que ella me hacía a mí y estuvo hablando con mi padre para intentar convencerlo de que ella era apropiada para mí. Entré al local y me encontré con que Cindy estaba sola, por lo que me acerqué a ella. Al percatarse de mi presencia, sus ojos se abrieron como platos.
-Joe! Volviste!-se acercó a mí
-Si…donde está Jess?
-Ella hoy no trabaja, tiene día libre por graduación y baile.
-Donde es? Necesito verla. Cómo ha estado?
-Ha estado devastada, su madre se casó con Henry, por suerte todo hasta ahora está bien, pero ella te extraña mucho, estuvo tan ocupada con la escuela y con todo que no pudo hablar con vos. Se le rompió el celular y no pudo comprar otro…en fin….
-Cuando es la graduación? Quiero ir a verla
-teóricamente es hoy a las 7PM, pero me dijo que no iba a ir, que poray se daba una vuelta para trabajar, porque quiere despejarse la mente…a estado de esta manera hace mucho.
-A qué hora es la fiesta?
-A las 9PM, por?
-Necesito tu ayuda…-le conté todo el plan y ella accedió a ayudarme. La saludé para dirigirme a unas tiendas en el mall, debería tener todo preparado para esa noche. Sí, esta sería la noche en la que volvería a ver a mi novia.
A las 6.20 PM ingresé en el bar nuevamente, cambiado, vestido completamente diferente. La busqué con mi mirada hasta que la encontré: estaba atendiendo a una mesa de esas de hombres de 50 años, mujeriegos…esperen! Esto me hace acordar a cuando me dí cuenta de lo mucho que ella me atraía y me olvidé el celular…apropósito, claro! Nunca me olvidaría mi iphone, lo hice porque necesitaba una manera de poder conectarme con ella. Me acerqué en el mismo momento en el que uno de esos hombres se acercaba a ella…
[Jess]
Tener a ese hombre tan cerca de mí me daba unas náuseas tremendas, quería soltarme de su agarre, pero no podía, me era imposible. Esto me traía un pequeño dejavú de cuando toda mi historia con Joe comenzó. Joe. Cada vez que escucho, digo o pienso ese nombre, mi corazón se estruja intentando contenerse de su ruptura definitiva. Evito con toda mi alma largarme a llorar todo el tiempo porque lo extraño, sí, él solo hace nacer esta necesidad en mí y me es imposible contenerla. Hace tanto que anhelo sentir su piel sobre la mía, sus caricias erizándome mi epidermis y haciendo que mi corazón sufra de arritmia….sus carnosos labios sobre los míos….aquella noche única entre ambos, mágica y tan importante para ambos, una que no es para nada seguro que se vuelva a repetir.
Me intenté apartar de aquel cliente, pero no podía, aquella desesperación volvió a aparecer, me era necesario separarme de él, no quería sentirlo sobre mí, solo quería sus manos en la mesa, fuera de mi cintura. Me revolví en sus brazos, pero me fue imposible soltarme. Esperaba con asco que finalmente me besara asquerosamente, pero no sucedió eso, sino que ví como alguien lo agarraba del cuello de la camisa y lo apartaba de mí. A su vez, como el puño de esa persona golpeaba la cara del “degenerado”. Mi alma, mi corazón, mi cuerpo y mis sentidos se paralizaron hasta quedar completamente inmóviles. Era una alucinación, una de las tantas que tenía deseando de que el volviera. Su cabello azabache, sedoso y lacio, estaba perfectamente peinado; vestía un traje negro con camisa blanca y corbata negra, junto con unos zapatos del mismo color que esta última. Dejó caer al hombre al suelo para acercarse a mí. No pronunció una sola palabra, me tomó por la nuca y unió nuestros labios en un apasionado y desesperado beso para ambos. Solté la bandeja vacía que tenía en mis manos para enroscar mis brazos alrededor de su cuello y enredar mis dedos en su sedoso cabello. El beso era cada vez más intenso, sus brazos pasaron a enroscarse en torno a mi cintura, pegándome más contra su cuerpo. Cuando el aire de nuestros pulmones nos fue insuficiente, nos separamos.
-Jess, te amo, te extrañé mucho-se acercó y me besó nuevamente.
-Yo también te amo y te extrañé horrores-esbozó aquella sonrisa suya que tanto amaba-que hacés vestido de traje?
-Ah, me olvidaba-tomó mi mano-me harías el placer de dejarme escoltarte al baile de graduación?-mis ojos se abrieron como platos cuando Cindy me pasó una bolsa.
-De verdad? Irías conmigo a sabiendas de que te van a volver loco?
-Sí, no te pienso dejar nunca más-se acercó y me besó. Al separarnos miró su reloj-andá a cambiarte así llegamos a tiempo- Luego de 15 minutos de cambiarme, ya eran las 6.50 PM, me dirigí hacia donde estaba mi novio esperándome, quién me sonrió y me recorrió con la mirada de arriba abajo al ver que tenía puesto el vestido que me regaló. Me dio un dulce beso en los labios para luego dirigirnos a la fiesta de graduación. Claro, al entrar, todas las miradas se posaron sobre nosotros en realidad sobre él, pero nada me importaba, solo que estaba al lado de mi novio. Nos dirigimos hacia el jardín de la secundaria, que para la ocasión estaba decorado con luces en los árboles y en la glorieta. Joe me condujo hasta la glorieta para tomarme de la cintura y comenzar a movernos al ritmo de la música que pasaban. Claro, estaban pasando When you Kiss me de Shanya Twain, una canción perfecta para compartir con mi novio.
-Jess-dijo a mi oído-te amo
-yo a vos-le respondí para besarlo.
-Feliz un año de noviazgo!-yo lo miré sin entender, hasta que miré la hora en su reloj, el cuál marcaba las 7PM. Desde esa hora que salimos con Joe, desde esa hora lo conozco. Todo empezó a las 7PM. Mi amor incondicional por él, sin importar la opinión de los demás, ni la diferencia de edades, desde esa hora el empezó a formar parte en mi vida, como lo hice yo en la suya. Desde la 7PM que conozco al amor de mi vida.

miércoles, 6 de mayo de 2009

Since 7PM


Parte I
Correr, eso hacía, me escapaba de los miles de flashes que me acechaban y no me dejaban respirar ni un segundo. Claro, no es fácil vivir en el círculo de las celebridades, claro que no lo es. Mi vida es muy complicada y nada puedo hacer para escapar de los reporteros.
Corría como si mi vida dependiera de ello, hasta que la ví. Ella estaba trabajando en un bar, una chica alta, de unos 17 años. Cabello azabache y tez blanca. Era hermosa. Me desvié de mi camino para meterme en el bar. Nadie se percató de mi presencia, ni siquiera ella. Me senté en una mesa al fondo del local, por lo que nadie me molestaría. Tomé el menú en mis manos y lo leí detenidamente, observando que podía comer; con un ojo sobre el menú y otro sobre la entrada.
-Que desea?-preguntó una voz muy peculiar. Su tono me llamó la atención, uno que nunca había escuchado en mi vida y me era difícil creer que existirá una voz tan atrayente como la de ella. Levanté mi vista para encontrarme con un par de ojos azules como el cielo a la noche, sin duda una chica hermosa, su cabello lacio por la mitad del torso y sus ojos finamente delineados en la parte inferior.
-Sí-dije luego de salir de mí transe-voy a tomar un Capuchino.-algo para comer?-tus labios. Qué!? Desde cuando mi mente era tan sucia, a parte, tenía solo unos 17 años mientras que yo tenía 22 años. No hacía mucho que los había cumplido, pero igual, era mucho más grande que ella.
-No, gracias-le dije esbozando una pequeña sonrisa.-Enseguida le traigo el pedido-se dio media vuelta y se dirigió hacia la barra a pedir el café. No podía quitar mi vista de ella, pero…no tendría que preocuparme por los periodistas y fotógrafos que me perseguían?Sí pero una chica como ella, no se encuentra en todos lados. Ahí aparece aquel lado sucio de mi conciencia que hasta este momento desconocía. Mientras le echaba un vistazo a mi iphone, llegó ella con la bandeja y mi café. Se acercó a la mesa y deposito el café sobre esta.
-Gracias
-De nada-se va a ir, pero la tomo por la muñeca-me puede soltar?
-Solo te quiero preguntar algo….puedo?
-Claro-se quedó parada frente a mí.
-Cuantos años tenés?
-17 cumplo 18 el mes que viene, por?-me preguntó sin entender.
-solo para saber-me miró con intriga, pero, por respeto no dijo nada.
-Con permiso-se levantó y se marchó hacia la barra. Yo tomé mi café y me acerqué a la cajera a pagar mi café. Cuando me iba, sentí que chocaba alguien contra mí, tirando todo lo que estaba en sus manos sobre mí. Me bañó, literalmente, estaba cubierto de bebidas y todas ellas con olor a alcohol. Al mirar, aquella persona era ella.
-Perdón! Disculpame, lo siento mucho….-ya no sabía como disculparse de lo que había hecho.
-No importa, fue un accidente, solo necesito una remera o una camisa, por favor-la noté nerviosa y temerosa. Noté como dudaba de prestarme la ropa que le había pedido-que pasa?
-Nada, solo que…no sé tu talla-dijo ruborizándose. Se la dije y salió en busca del la prenda. No podía creer lo hermosa que era. Sin duda la chica mas hermosa que había visto en mucho tiempo. Me coloqué en el baño de hombres la remera, ella estaba tras de mí, por lo que notaba su mirada fija en mí. Intenté ignorarla y cambiarme con total naturalidad. Terminé de cambiarme para, al darme vuelta, verla como se ruborizaba al darse cuenta de que la había pescado mirándome.
-Permiso-se va a ir, pero me acerco a ella y la tomo por la cintura. Me miró sin entender y cada vez más ruborizada.
-puedo saber tu nombre? Nunca me lo dijiste….
-Jessica-me respondió-prefiero Jess.
-Joe, en realidad Joseph, pero dime Joe.
-permiso, voy a llevar esto a lavar-se soltó de mis brazos para salir del cambiador donde estábamos metidos, de manera que me pudiera terminar de cambiar. Logré salir del local, para ingresar en mi camioneta. Llegué a casa con la mente en otro lado, nada me importaba, ella estaba en mi mente. Estaré enamorándome de una desconocida? No, imposible, ella es muy chica y aunque quisiera, ella no me va a querer por otra cosa que no sea mi plata y fama. Siempre es igual.
Me tiré en mi cama, donde la mucama había dejado una pila de ropa recién lavada y planchada. Al poco tiempo ingresó mi hermano mayor, con una chica a quién reconocí enseguida. Danielle. Sí, ella era su novia desde los 20, ya estaban preparando todo para terminar de armar su departamento e irse a vivir juntos. Al verme, ambos me miraron helados.
-Joe, que pasa?-Kevin se sentó a mi lado-pasó algo en el shopping?
-no, solo que…me persiguieron miles de fotógrafos y me metí en un bar…
-tomaste?-dijo sintiendo el olor a alcohol que había quedado impregnado en mi ropa.
-No, a una mesera se le volcó una bandeja con bebidas sobre mi camisa al chocar con ella.
-entonces? Que pasa?
-Que me parece que voy a volver más seguido al bar-dije sonriendo.
-Que?-me dijeron ambos sin entender.
-Bro a que te referís?-pero antes de que le responda, Danielle habló por mí.
-Kev, sencillo, conoció a alguien que le llamó la atención-me miró-me equivoco?
-Para nada-le dije esbozando una sonrisa.
-Como es ella?-me preguntó sin poder disimular su curiosidad.
-Es alta, de pelo negro, ojos azul oscuro….pero…tiene 17
-Joe, desde cuando te preocupás por la edad de una chica?? Nunca te importó eso.
-Tiene razón Dan, nunca te importó.
-Sí, pero…no sé, no me parece que me fuera a ver como otra cosa que no sea Joe Jonas de los Jonas Brothers, si me explico con esto
-Joe, dale una oportunidad, no perdés nada….
-Lo voy a pensar…
Parte II
Hacía exactamente tres semanas que no veía a aquel muchacho llamado Joe, quién sin duda era hermoso, pero tan inalcanzable como el ser millonaria. Claro, una simple mesera que iba a hacer saliendo con la súper estrella de pop Joe Jonas? Nada, somos de dos mundos diferentes, los cuáles según las reglas deben estar separados y nunca deben unirse. No sé por qué, pero desde que lo ví, desde ese mismo día, sueño con su rostro, su mirada, aquellos ojos almendrados que me persiguen, que me miraban sin asco, aquellos que me habían cautivado. Pero…que digo?! Hace tres semanas que no lo veo y era de seguro que no iba a volver después de volcarle diez bebidas todas con alcohol sobre su camisa de alta costura. Estaba atendiendo una mesa, la cuál estaba llena de esos hombres de mas de 50 que se quieren levantar a todas las chicas jóvenes que tienen a su alrededor, cuando uno de ellos, me toma por la muñeca y me acerca a él.
-muñeca, a donde te creés que vas? Primero la paga-dijo acercándose para darme un beso.
-soltame….permiso, tengo que seguir con mi trabajo-me voy a soltar, pero se para quedando frente a mí. Era una cabeza y media más alto que yo. Cada día maldigo más ser tan baja. Me zafé de su agarre, pero caí hacia atrás sentada en una de las sillas. Noté que se acercaba a mí, pero me logré levantar y me alejé hacia la barra. Cindy, mi amiga desde que entré, me miraba preocupada. Me acerqué a ella para sentarme a la barra.
-Otra vez?
-Siempre es igual, ya no sé que hacer para que no me molesten más! Hay veces que me dan ganas de pegarles con la bandeja!-dije apretando mis puños. Ella, ante mi expresión, se rió.
-Lo sé Jess, pero no hay nada que esté a mi alcance sino sabés que lo hago sin dudarlo.
-Gracias-me levanté de mi lugar para seguir trabajando. Estuve una hora aproximadamente apartada de aquella mesa, pero a la hora de cobrar, tenía que ir sin excusa alguna, sino perdería mi trabajo. Me acerqué a la mesa, para recibir el pago, antes de que me pudiera retirar, uno de ellos me tomó por la cintura y me obligo a acercarme a él.
-Suelteme!-me revolví en sus brazos, al mismo tiempo que lo notaba acercarse a mí para besarme. Antes de que lograra acercarse por completo, un puño se estrelló contra su rostro, haciendo que me soltara. Busque con la mirada al dueño de aquel puño, para helarme al momento en el que lo encontraba-Joe?-dije sin poder creerlo. El “abusador”, por así decir, se acercó para pegarle a Joe, pero un hombre moreno de unos 2.10 se interpuso entre su camino.
-Va para algún lado?-dijo posando una de sus grandes manos sobre en hombro del atacante.
-La verdad, que cobarde resultó la juventud-se dio media vuelta pero antes de irse, se giró para mirarme a mí-nos vemos bonita-me tiró un beso lo que hizo que mi estómago se revolviera de asco y náuseas.
-Jess, estás bien?-dijo aquel chico de ojos almendrados quién con una sola mirada suya hace volar a mi corazón.
-Si, gracias…-aquel hombre moreno no me quitaba la mirada de encima. Miré a Joe y noté que su mano estaba lastimada y tenía un leve sangrado-Joe, estás lastimado! Dejame que te cure…-voy a tomar su mano, pero me la sujeta aquel moreno hombre, apretando fuertemente mis dedos, los cuales prontamente se quedarían sin irrigación sanguínea.
-Big, soltala…por favor-sin emitir sonido alguno, me soltó dejando mi mano entumecida-Jess, no hay problema, me curo cuando vuelvo a mi casa…
-Por favor, solo quiero devolverte el favor de salvarme de él…
-Ok-dijo resignado.
-Sígueme-me acompañó hasta donde estaban los baños. Me metí en el que era para el personal, más espacioso que el resto y saque el botiquín para colocarlo sobre la mesada-Joe, tomá asiento, así te puedo curar-noté la mirada de “Big” sobre mí para luego posarla sobre Joe, quién se dirigió hacia él.
-Big, espéranos afuera, así ella me cura tranquila.
-Ok, cualquier cosa…
-te llamo-le dijo esbozando una pequeña sonrisa, dejando entrever sus perfectos y blanquecinos dientes. Big se alejó, cerrando la puerta tras de sí. Miré nuevamente a Joe, quién me observaba detenidamente. No emití sonido alguno, solo me dediqué a curar la herida, desinfectándola e intentando disimularla. Al terminar, guardé todo en su lugar para al girar, quedar frente a Joe.
-Gracias-se acercó a mí, colocando su mano sana en mi mejilla. Solo con su tacto, erizaba toda mi epidermis, haciendo que mi corazón sufriera de arritmia.
-de nada, Joe-colocó su mano en mi nuca para acercarme a su rostro, estábamos a punto de tocar los labios del otro, cuando la puerta se abre de golpe y por ella entra el guarda espaldas.
-Joe, es tarde, hay que irse-lo tomó por los hombros y lo alejó de mí, sacándolo por la entrada y llevándoselo a rastras del bar. Yo no sabía que pensar, estaba helada por su actuar. Me estaba por besar? Joe? Sentía algo por mí? No, imposible. Pero…por qué se acercó de esa manera? Necesitaba alcanzarlo, justo en ese momento miré hacia el banco donde antes había estado sentado él. En su lugar, había un pequeño y rectangular aparato, su iphone. Lo tomé y salí corriendo hacia la entrada, pero no había ni rastro de él ni de su acompañante. Me acerqué a la barra, donde Cindy me miraba sin entender que me sucedía.
-Jess que pasa?
-Cindy, Joe se olvidó algo cuando se fue.
-que cosa?
-Su celular….-los ojos de Cindy se posaron sobre aquel aparato rectangular que se encontraba entre mis manos-se lo tengo que devolver…
-fijate los contactos que tiene en él, poray encontrás alguno importante y lo podés llamar para que pase a buscarlo…-No sé…-en ese momento empezó a sonar su celular. Intercambié una mirada con mi amiga para luego mirar en la pantalla el remitente: Kevin.Genial, otro Jonas. Tomé valor y, antes de que se cortara la llamada atendí.
-hola?
-hola, quién sos?
-me llamo Jessica y encontré el celular de tu hermano en el bar donde trabajo…-ah, con que vos sos Jessica?-
a esto yo me helé. Como sabía de mí? Joe les comentó el desastre de mesera que soy?-ahora localizo a Rob que está con él y le aviso que valla a buscarlo con mi hermano.
-Ok, los espero…
-Gracias, Jessica-cortó antes de que le pudiera decir de nada, como lo hace una persona amable y correcta. Miré a mi amiga, quién me miraba impresionada y con una pícara sonrisa a su vez en los labios.
-Van a venir a buscarlo?
-Sí, Joe
-Ok, creo que ya es hora de que te tomes un descanso…
-que tramas Cindy?-le dije. La conocía desde hacía ya tanto tiempo que me era imposible no saber que era lo que tramaba o pasaba por su mente.
-Estoy pensando…que tal si te arreglas, cambiate de ropa y maquíllate para esperarlo a Joe acá
-por que le tengo que dar otra imagen de la que tengo?
-es solo para que le llames más la atención de lo que ya lo hiciste.
-no me importa, me voy a peinar, pero me quedo vestida con mi ropa de trabajo y sigo con él-me dí media vuelta para encaminarme a una mesa y tomar el pedido de sus integrantes.
Eran las 7PM y ni señales de Joe ni su guardaespaldas…no me podía quedar con su celular, pero que iba a hacer? Ir hasta su casa a devolverlo? No, el tiene que venir por él. Estaba preparando todo para irme, ya que mi turno había terminado, cuando alguien me toma por atrás de la cintura y siento un fresco aliento sobre mi cuello.
-Pensaste que no vendría?
Parte III
-Joe?-dije girando para quedar frente a aquel muchacho de ojos almendrados que me miraba expectante.
-Si? Vine porque me avisaron que tenías algo que me pertenecía-en ese momento reaccioné, alejándome de él y sacando de mi cartera su iphone para entregárselo-gracias.
-De nada-le dije sonriendo-bueno….-no sabía que decirle-me voy llendo…adiós Joe-le doy un beso en la mejilla, pero me toma por la nuca para unir sus carnosos labios con los míos en un apasionado beso. Sin duda besaba exquisitamente. Noté como de a poco mi espalda iba quedando contra la barra del local. Claro, no estábamos solos, pero en ese momento, en el que el fuego abrazaba con todos mis sentidos y anulaba todas las posibles conexiones con mi cerebro, nada importaba. Sus brazos se enredaron en torno a mi cintura y me pegaron más a su trabajado torso, mientras que los míos se enredaron en su cuello y mis dedos se enredaban en su sedoso cabello. Su miembro bocal se abrió paso en mi boca para luchar con mi lengua en una batalla campal, la cual parecía no tener vencedor. En la mejor parte de este fogoso y pasional beso, alguien se aclaró la garganta. Al separarnos, era Cindy. Con Joe la miramos sonrojados, en realidad, sonrojada por mi parte.
-Quieren que les llame un hotel?-yo la miré con cara de pocos amigos, para luego dirigir mi mirada hacia Joe, quién me miraba sonriente.
-Cind, yo me voy para casa-me acerqué a ella separándome de Joe y la saludé, ella al oído me susurró:
-ojito con lo que hacés y después me contás…
-tengo que estudiar, mañana hay escuela-le dije a lo que ella se empezó a reír, claro, ella no va mas ya que terminó hace un año y medio.
-Ok, nos vemos mañana Jess-la saludé con la mano para luego salir del local, donde un impaciente Joe me esperaba.
-Joe…yo…-Jess, querés ir al cine? Digo, si no tenés ningún compromiso-sí, lo tenía. Mi madre me estaba esperando para que valla a cenar y a estudiar a casa pero….no puedo decirle que no…
-mmmm….es que mañana tengo prueba y….no estudié.
-De qué?
-Matemática.
-Adoro esa materia, si querés te ayudo y compensamos con salir a comer….te parece?
-me encantaría-le dije esbozando una pequeña sonrisa. La cena fue perfecta, Joe podía ser de otro ambiente, pero en el fondo era un muchacho común y corriente. Muchacho…mmm…esa no es una apreciación muy definida. Joe…parece un chico de 10 años cuando se lo propone. No podía creer que estaba en un restaurante de comida rápida con él, no solo eso, ayudándome con matemática y explicándome lo que no entendía. Las horas pasaron rápidamente, hasta que sentí como sonaba en mi cartera mi celular. Al mirar el remitente….mi mundo se vino abajo. Tomando una bocanada de aire, atendí.
-Hola?
-Jessica Heart, DONDE ESTÁS?! Hace tres HORAS que te estoy esperando y ni señales, me lo podés explicar?!
-Mamá, tranquilízate, estoy bien….-no sabía que decirle, Joe me miraba sin entender-en una hora voy para casa.
-Jessica donde estas?
-Mamá, ya voy!
-No, dejá de ocultarme lo que hacés! Donde y con quién estas?-en el momento en el que dijo esto, mis oídos captaron el sonido del otro lado del teléfono como si mi madre estuviera en un local….Sería capaz de estar acá? Miré a mi alrededor, pero no la ví-Jessica…espero la respuesta…
-Y vos? Me seguís?
-Claro que no, te estoy esperando para cenar en casa.-Sí y casa es el mall en el local de la comida rápida?-
le dije sarcásticamente.
-Que hacés con la estrellita de rock? Se puede saber?
-Me invitó a cenar
-vos tenés obligaciones y la escuela es una de ellas.
-me está ayudando.
-Jessica te quiero en casa en media hora, llego a enterarme que no volviste…olvidate de las salidas…
-que salidas? Si hace meses que no salgo, desde todo lo que pasó, me lo prohibiste-quité el teléfono de mi oído y corté la llamada. No tenía ganas de seguir escuchando tonterías y menos las tontas amenazas de mi madre. Desde lo de mi papá ella no se ha interesado por nada, solo se dedica a arruinarme la vida a mí. Nunca va a dejar de culparme por lo que pasó esa vez y, aunque yo haya intentado salvarlo…ya era tarde. Mientras me sumergía más en mis pensamientos, sentí la mano de Joe acariciar mi brazo. Su caricia me hacía perder el hilo de los pensamientos, me era imposible concentrarme.
-Jess, estás bien?
-Sí, perfecta-mentí. Me miró expectante, pero al ver que no iba a obtener ninguna historia ni verdad de mi parte, no insistió.
-Jess, te acompaño a tu casa?
-Joe, no hay problema, voy sola, no te quiero retener más-me paré tomando mi cartera y me dirigí fuera del local. Estaba a punto de salir del mall, cuando me agarran desde atrás y me tiran hacia un costado de la puerta.
-Jess, no sos ninguna molestia para mí, al contrario…sos un gran respiro a toda mi alocada vida, un aire diferente, paz-yo lo miré sin entender-Jess, vos sos la tranquilidad en mi vida, me hiciste dar cuenta de que nada es tan sencillo como parece pero me ayudaste a darme cuenta de que nada es imposible. Te veo todos los días, con tus 17 años trabajas y tenés un sueldo, pero no dejaste tus estudios y hacés ambas cosas…yo dejé los estudios para salir de gira y terminé la escuela rindiendo libre todas las materias…vos…sos diferente…sos la luz que me faltaba en mi vida, la parte faltante.
-Desde cuando sos tan…como decirlo? Romántico?-le dije sin poder evitar mi curiosidad. Él, por su parte, me acercó a su torso, tomándome por la cintura y dijo sobre mis labios.
-Desde que te conocí-se acercó a mí para besarme apasionadamente. Luego de este beso, me acompañó hasta mi casa, para saludarme con un apasionado beso-mañana nos vemos?
-Claro, en el bar-le dije sonriendo
-A las 7PM-me sonrió y me besó por última vez, para subir a su camioneta y desaparecer al doblar la esquina. Me senté en el porche de la casa, no quería entrar, ya sabía lo que me iba a suceder, pero no quería afrontarlo, siempre es lo mismo. Ya estoy cansada del mismo discurso…pero hay algo que ahora me ayuda a seguir adelante. En realidad, alguien. Sí, ese alguien es Joe.
Parte IV
Todos los días era la misma rutina. Miraba el reloj, esperando a que sean las 7PM, esperando su llegada para alegrarme los días. Solo él hacía que me olvidara de los problemas, de mi vida, solo por un momento. Pero…este día era diferente, hoy era mi día franco y era una escusa perfecta para pasar todo el día con Joe pero…no, a mi madre se le ocurrió que hoy haría una cena familiar con su prometido Henry, quién era un adinerado empedernido y un mujeriego sin cura. Mi madre, ignorando mis advertencias, aceptó su propuesta de casamiento, sabiendo que él solo lo hacía para incorporarla a su repisa de esposas. Debo aclarar que mi madre sería la número 6. Estaba mirando mi atuendo para la cena, nada formal, pero tampoco atrevido, un jean chupín, botas altas negras y una blusa sencilla del mismo color que mi calzado. Bajaba las escaleras, cuando escuché unas voces demasiado fuertes. Sí, gritos. Me acerqué sigilosamente para encontrarme con una gran sorpresa: En la sala estaba mi madre con una solera roja, frente a ella….aquel hombre de pelo lacio negro y ojos almendrados que hace que mi corazón sufra de una arritmia imposible de parar y que miles de sentimientos se encuentren en mi interior. Ambos se miraban con mala cara y estaban tan enfrascados en su pelea que no se percataron de mi presencia.
-Quién te creés que sos para pedirme que mi hija salga con vos? Ella no va a salir con nadie y menos con alguien como vos! Una estrellita de rock!
-Primero: ella tiene ya la edad suficiente como para salir con quién ella quiera; segundo: no me insulte porque creo que yo nunca la insulté, y tercero: que ella decida.
-No me vengas a decir que tengo que hacer! A ver y veamos…cuantos años tenés?-noté como Joe bajaba la cabeza. Claro él tenía 5 años mas que yo, pero para el amor no hay edades.
-22
-QUE?! Ella es una nena! Como se te ocurre involucrarte con una chica de 17 años!? No pensaste en la diferencia de edad!-exclamó mi madre horrorizada.
-Sí, en efecto, lo hice. Pero el resultado de esto fue que para el amor no hay edades y yo a su hija realmente…la amo-dijo remarcando esas últimas palabras.
-Me amás?-le pregunté sin creerlo
-Sí-respondió muy seguro de sí mismo-se que poray es muy pronto y la diferencia de edad muy grande pero…no puedo evitar sentir lo que siento por vos-se acercó a mi para tomarme por la cintura. Yo me limité a abrazarlo, hundiendo mi rostro en su pecho.
-Jessica-tenía que interrumpir?! No puede verme feliz por un momento por lo menos? Me separé de Joe para posar mi mirada sobre ella.
-Que?-dije secamente.
-Ve, yo me quedo con Henry…la cena la haremos otro día-yo me limité a sonreír para tomar a Joe de la mano y salir de mi hogar. Me condujo hasta una gran y alta camioneta plateada. Demasiado alta para mi pequeña estatura.
-Joe…no alcanzo-le dije mientras que él sostenía la puerta para que yo ingresara en el vehículo-de verdad-esbozó una pequeña y torcida sonrisa para luego, acercarse a mí y levantarme unos centímetros del suelo. Me sentó en el asiento del copiloto, antes de cerrar la puerta, acercó su rostro al mío para darme un pequeño beso. Dio la vuelta al vehículo y entró del lado del conductor.
-Jess, lo que dije antes….
-lo sé, lo hiciste para que mi madre me deje salir, no?-le dije sabiendo que todo era así, estaba segura que nadie me diría te amo nunca.
-No, yo realmente te amo, me enamoré de vos desde que te ví ese día en el café, desde las 7PM. Todos los días miro el reloj esperando que se haga la hora para pasar a buscarte y así pasar el resto de tu día libre juntos.
-Joe…pero y tus padres? Ellos saben de mí?-noté que miraba para otro lado-Joe?-dije esperando su respuesta, aunque ya tenía una leve sospecha de cual sería.
-Mis hermanos y mi madre están de acuerdo, el problema es mi papá, él….no le gustan las relaciones con tantos años de diferencia….él no sabe lo que es amar a alguien como vos.
-Joe, lo decís como si yo fuera algo….especial, si estuvieras un solo día en la secundaria, cambiarías de parecer-dije bajando la cabeza. Tomó mi rostro entre sus manos, haciendo que mire directamente a sus almendrados ojos.
-Jess, a mi no me importa lo que digan, yo te amo y eso no va a cambiar, aunque creo que antes de decirte te amo, te tendría que haber dicho algo-lo miré sin entender-Jess querías ser mi novia?
-Sí-me acerqué y uní nuestros labios en un apasionado beso, el cual lo interrumpí para pronunciar aquellas palabras que pedían a gritos salir de mis labios-Te amo.
Parte V
-Papá, Mamá, ella es Jessica, mi novia-pronunció Joe. Yo, por mi parte, me encontraba parada en el umbral del living, soportando las miradas de toda la familia Jonas entera, pero en especial de mis “suegros”, quiénes me miraban analizándome y de mala manera. Yo sabía que esto iba a pasar intenté decírselo a Joe, pero no quiso escucharme…yo sabía que iba a ser rechazada por sus padres. De salir con una modelo, pasó a salir con una mesera, a nadie le cabe en la cabeza como esto pasó. Noté como la mamá de Joe se acercaba a mí y extendía su mano en forma de saludo.
-Hola, me llamo Denise-estreché su mano.
-Jessica, mucho gusto-dije esbozando una pequeña y tímida sonrisa. Cuando me separé de Denise, mi vista se posó sobre…Paul? Sí, el papá de Joe, quién me miraba con una expresión que iba de odio, enojo hasta asco. Claro de salir con alguien de su clase y ambiente, pasó a salir conmigo. Que cabeza la mía! Joe se acercó a mi lado y rodeó mi cintura con su brazo.
-Pasamos a cenar?-dijo amablemente Denise, a lo que todos en la sala, menos yo, asintieron gustosos. Noté como la habitación se iba vaciando, pero yo no me movía, era como si hubiera una fuerza de atracción, un imán que no permitía que moviera ni separara mis pies de aquel suelo.
-Jess…vamos?-me preguntó mi novio extendiendo su mano frente a mí.
-Joe, yo….me voy…mejor…nos vemos-me voy a ir hacia la puerta, pero me toman de atrás, levantándome del suelo y me apartan de la salida, haciendo que mi espalda quede contra la pared y el rostro de un Joseph enojado y/o preocupado a escasos centímetros del mío. Se acercó bruscamente a mí para posar sus labios sobre los míos en un rudo beso. Cuando se separó, puede observar en sus ojos el enojo que tenía.
-Por qué tenés que huir?-me dijo en susurros para que nadie nos escuche-Jess necesito que estés a mi lado, necesito que hagas esto por mí-me dijo mirándome suplicante.
-Joe yo…es obvio que no encajo, que no les agrado…-dije bajando la mirada-yo sé lo mucho que te importa su aprobación…
-Lo sé pero…-tomó mi rostro por la barbilla y lo levantó hasta el suyo para que lo mirara a los ojos-solo quiero que sepan lo mucho que te amo, que vean lo mucho que me cambiaste….necesito que vean a la Jessica que yo conozco.
-Joe, eso es imposible…a parte, yo sé lo que pasa por sus mentes y la verdad, tienen razón.
-Que?-me preguntó sin entender.
-Joe, pasaste de salir con una modelo/actriz a salir con una mesera del shopping de L.A no te parece un cambio drástico?
-Sí, pero necesario, Jess me ayudaste mucho, sos la única que me mantiene con los pies sobre la tierra, la única que realmente me quiere como Joe, no el cantante de la banda Jonas Brothers.
-Porque te amo-me acerqué a él y lo besé dulcemente-vamos?-le dije esbozando una sonrisa, la cuál al poco tiempo fue correspondida por una de sus sonrisas matadoras, la cuál deja entrever sus blanquecinos dientes. Nos dirigimos de la mano al comedor, donde toda la familia ya estaba ubicada en sus respectivos lugares, por lo que me toco sentarme alejada de Joe, entremedio de Frankie y Nick. La cena estuvo amena hasta que Paul comenzó a hablar de aquel tema, en realidad, de uno de los temas que mas temía.
-Bueno, chicos tengo las fechas para el nuevo tour-todos sonrieron ante esto, todos menos yo. Claro que era feliz que mi novio volviera a hacer lo que tanto le gustaba, solo que lo extrañaría horrores y lo necesitaba mucho-empezamos el tour dentro de un mes-Oh no! justo el mes en el que mi madre se casa con Henry! Ay no…yo lo necesito a Joe, necesito sus palabras de aliento las cuáles me estuvieron ayudando todo este tiempo. Noté como se me cerraba la garganta al igual que el estómago, por lo que dejé los cubiertos a un costado del plato y posé mi vista sobre mi novio, quién me miraba fijo. Al parecer se había dado cuenta de que significaba esta gira. Sí, nuestra separación, un momento perfecto para que el conozca a alguien perfecto y apropiado para él y un momento perfecto para que mi vida tocara fondo definitivamente.
-Papá…cuanto dura la gira?-preguntó Joe.
-Cuatro meses y una semana-mi estómago se cerró por completo y mi corazón dejo de latir por una milésima de segundo-Joe…es lo que hace tanto tiempo nos venían pidiendo con tus hermanos y por fin la gira se va a hacer.
-Papá, y Danielle? Que pasará con ella?-le preguntó preocupado Kevin.
-Ella, como siempre, viene con nosotros-miró a Joe que estaba a punto de abrir la boca para pronunciar algo, pero lo interrumpió-solo ella viene.
-Gracias papá-le dijo Kevin. Yo me estaba conteniendo de no comenzar a lagrimear en ese preciso instante, era necesaria la manera en la que decía las cosas? Como las pronunciaba? Cada palabra que salía de su boca era como un fino, delicado y afilado cuchillo que se clavaba en mi corazón, haciéndome doblar de dolor. Sé que no seré la persona perfecta, pero tampoco soy el diablo en persona. La cena transcurrió bulliciosa por parte de la familia y silenciosa por la mía. En mi mente se repetían las escenas de hacía unos momentos con respecto a la gira. A la hora de juntar todos los platos, me ofrecí a ayudar a Denise, algo a lo que ella no se negó. Estaba dejando los últimos platos en la pileta, cuando ella se acerca a mí.
-Jessica, verdad?-me limité a asentir-gracias por la ayuda, no te tendrías que haber molestado.
-Es un gusto ayudarla-me dirigí hacia la salida-gracias por la exquisita cena y por la buena recepción.
-Te vas?
-Sí, se me hace muy tarde y mañana tengo escuela-le dije apenada. Apenada era un decir, solo quería escaparme de esa casa para poder llorar todo lo que me estaba aguantando en todo este tiempo.
-Ay perdón, es que ya perdí esa costumbre, sí, Frankie sigue llendo, pero hace tanto que no hablaba con una chica sobre la escuela…bueno, Jessica fue un place conocerte-se acercó y besó mi mejilla.
-El placer fue mío-dije esbozando una pequeña y fingida sonrisa. Me dirigí hacia el living, donde me encontré con Joe, quién miraba la tele con sus hermanos. Al verme, me hizo señas para que me sentara a su lado, pero negué con mi cabeza y esbocé otra falsa sonrisa en despedida, para dirigirme luego hacia la salida de la hermosa mansión. Ya estaba fuera del hogar cuando las lagrimas comenzaron a caer por mis mejillas dejando aquel conocido rastro tras su pasar. El agua salada no dejaba de salir y noté como mi vista se borroneaba, ya no distinguía bien las formas. Salí a tientas del terreno y me senté en la acera de la calle, para hundir mi rostro entre mis piernas. No sé cuanto tiempo pasó mientras lloraba a mares, cuando un par de brazos y una dulce voz azotaron contra mis sentidos.
-Jess, que pasa? Amor…-me levantó el rostro para ver lo demacrado que estaba, todo el maquillaje corrido y mis ojos totalmente hinchados y colorados. Se sentó a mi lado, para tomarme por la cintura y hacerme sentar sobre sus piernas. Me abrazó, mientras que yo hundía mi rostro en su trabajado pecho. No sé por cuanto tiempo estuvimos de esta manera, hasta que sentí como me hablaba al oído-amor, vamos para adentro, hace frío y te va a hacer mal.
-Joe…no…me quiero ir a casa…no…quiero…ser…una molestia-dije entre sollozos. Él, por su parte, tomo mi rostro por el mentón, acercando mis labios a los suyos.
-Jess no molestas a nadie…mi padre…él…va a tener que hacerse a la idea de que estoy con vos, no te pienso dejar porque a él no le gustas, yo te amo y eso nadie lo va a cambiar.
-Joe, yo…-pero mis palabras quedaron en el olvido en el momento en el que se acercó a mis labios, uniéndolos en un apasionado beso. Sus manos pasaron a acariciar mi cintura frenéticamente, mientras que mis dedos pasaron a enredarse en su sedosa cabellera. Luego de un largo y tendido beso, cuando ya el aire de nuestros pulmones nos era insuficiente, nos separamos. Se paró y me extendió su mano, la cuál tomé gustosa, para dirigirnos abrazados nuevamente al interior de la mansión.
Era la primera vez que estaba en su cuarto y nunca había entrado al cuarto de ninguno de mis novios, ya que mis anteriores relaciones no fueron demasiado duraderas como la nuestra. Estaba sentada en la cama de mi novio, de espaldas a la puerta del baño, observando todo lo que estaba sobre la cómoda. Papeles, libros, pilas de películas, hasta que llegué a la parte de fotos familiares, de estas había varias pero hubo unas que me llamaron más la atención: En la primera, era él de bebé en los brazos de Denise, sin duda era muy tierna la imagen. La segunda, era él de más grande, al lado de sus hermanos vestido de marinero. Pude a su vez distinguir que le faltaban algunos dientes; claro es la época en la que los chicos cambian su dentadura, de los dientes de leche a los definitivos. Enfrascada en mis cavilaciones no me percaté de sonido alguno, hasta que un par de brazos se enroscó en torno a mi cintura y un fresco aliento rozó mi cuello, seguido de unos pausados y húmedos besos en él.
Parte VI
-Jess…te quedás hoy?-dijo entre cada uno de los besos que le proporcionaba a mi cuello. Me giré para quedar frente a él.
-Creo que debo volver a casa-miró el reloj, para luego posar sus ojos nuevamente sobre mí.
-Amor….son las 12.30 es mejor que te quedes, mañana a primera hora te llevo a tu casa para que te prepares para la escuela.
-Joe….-no pude decir nada, ya que se abalanzó sobre mí para capturar mi labio inferior entre sus dientes, para luego darme un apasionado y frenético beso. Sus manos pasaron a acariciar mi espalda por debajo de la remera, mientras que las mías, acariciaban su triangular espalda. Se separó de mis labios para besar mi cuello y marcar su trayecto desde la mandíbula hasta la clavícula. Noté como mi remera comenzó a quedar a la altura de mi busto, pero yo no me quedé atrás. Subí la remera de Joe hasta donde podía, para que él luego se separara de mí para quitársela él mismo. Me tomó de la cintura, elevándome del suelo y haciendo que con mis piernas rodee su cintura. Caminó conmigo a cuestas hasta la cama de dos plazas, para recostarme suavemente en ella y posicionarse sobre mi cuerpo. Comenzó a levantar mi remera a la vez que aplicaba una serie de tortuosos besos en cada parte que iba descubriendo de mi torso, hasta que finalmente arquee mi espalda, levantándome unos centímetros del acolchado para que pudiera retirar aquella molesta prenda. Cada vez nos besábamos con más frenesí, sus manos ahora pasaron a mis glúteos aplicándoles una serie de masajes que hacían que de mis labios se escaparan bajos gemidos. Esto solo incitó a Joe a seguir con su tarea, solo que ahora en mis muslos, mientras yo descendía mis manos hacia la cintura de su jean, el cuál le quedaba perfecto. No sé en que momento nos encontrábamos ambos en ropa interior, en ese momento, Joe tomó el borde de mi prenda inferior para despojarme de ella, mientras yo hacía lo mismo con su bóxer. Creo que detalles no es necesario dar, solo hacer hincapié en que esa fue mi primera vez, sin que mi novio lo sepa, él me hizo una mujer completa y le entregué lo más importante para mí.
Los rayos de sol daban de lleno en mi rostro, haciendo que mis ojos permanecieran cerrados pero yo estaba despierta. A mi lado sentía el calor que emanaba el cuerpo de mi novio, quién me abrazaba por la cintura. Ambos estábamos solo con una sábana, noté como se acercaba a mi cuello y lo besaba tortuosamente. Me giré para quedar enfrentada a él y darle un dulce beso en los labios.
-Buen día hermosa-me dijo esbozando una de esas sonrisas suyas matadoras.
-buen día-me besó nuevamente. Comenzamos a escuchar como en la planta inferior se lograban distinguir las voces de los padres de Joe. Nos levantamos para, yo colocarme la ropa que tenía ayer y él un par de Jeans con una camisa azul francia que se le adhería perfecto a su trabajado torso. Me tomó de la mano para salir hacia el pasillo y así descender hasta llegar a la planta baja, donde las voces de los padres de Joe se hacían más nítidas.
-Paul, Joe la ama se lo nota feliz, porqué no le das una oportunidad?
-Es simple, porque ella lo único que quiere de mi hijo es el dinero, nada más, ah y un poco de fama.
-No todos son iguales….
-Ella no es la excepción.
-Eso no lo sabemos….
-Tampoco sabemos si es una santa o un diablo, así que prefiero que se mantenga apartada de la familia y de la casa, no la quiero ver por un buen tiempo cerca nuestro.
-Paul…estás cometiendo un grave error.
-Segura?-Joe se soltó de mi mano para dirigirse hacia donde estaban sus padres, yo me quedé donde estaba, no quería ser partícipe de una pelea familiar y menos si era causada por mi sola presencia.
-Papá que tal si me preguntas a mí lo que siento por ella? Siempre hablás con mamá, pero sabés lo que yo siento? No! no tenés la menor idea!
-Y bueno, que es lo que sentís Joseph?
-La amo. Ella lo es todo para mí, ella me hizo quedar con los pies sobre la tierra todo este tiempo….me hizo feliz de una manera que nadie lo había logrado, solo ella lo logró.
-Joe te das cuenta? Siempre te apuras, ella poray no siente lo mismo y solo te hace tener ilusiones…
-vos no sabés nada papá, dejame en paz y por sobre todo, no te metas con ella-noté que venía hacia donde estaba yo-escuchaste todo, no?-me limité a asentir-vamos, te voy a llevar a tu casa-me tomó de la cintura, apartándome de la vista de su papá.
[….]
Correr, sí hacía eso para llegar a tiempo a la pista y así poder despedirme de mi novio. Hoy era el día de la partida, sin lugar a dudas lo voy a extrañar horrores, es alguien muy importante para mí. Mi otra parte. Por fin logré llegar a la plataforma, pero aunque gritara, no me iba a escuchar con todo el ruido del Jet, por lo que en el camino saqué mi celular para mandarle un mensaje a su iphone.
“Joe, date vuelta”
Envié el mensaje esperando su reacción, dos segundos más tarde sacaba el iphone y leía el mensaje. Se dio vuelta para encontrarse con mi mirada. Sin importarle que toda la banda estuviera subiendo al Jet, se metió nuevamente en la escalerilla, para descender por esta, empujando a todos y llegar agitadamente a mi lado.
-Jess, pensé que no vendrías-se acercó a mí para estrecharme entre sus brazos.
-Siempre lo haré, te amo Joe.
-Y yo a ti-se separó, solo lo suficiente para posar sus labios sobre los míos y darme un apasionado beso. Sí, el de despedida, el último que nos daríamos por mucho tiempo; todo este tiempo sin sentir sus carnosos labios sobre los míos. Estuvimos así interminable tiempo, no sabría decir específicamente cuanto, pero al separarnos, solo lo hicimos cuando ya no teníamos una pizca de aire en nuestros pulmones-Jess, sé que poray es muy insensato pedir esto pero….te acordarás de mí? Me vas a esperar?-yo le sonreí para infundirle valor, pero me fue imposible responderle, ya que un par de brazos mucho más grande que los de Joe me separaron de él. Sí, su guardaespaldas.
-Joe, vamos-Pero él luchó contra los brazos del guardaespaldas, para luego de lograr zafarse, acercarse a mí y posar sus labios sobre los míos, en un rudo pero apasionado beso. Sabía que toda la familia estaba mirando esta escena, pero la verdad no me importaba, solo me interesaba que la persona a quién yo más amo estaba a punto de marcharse por cuatro meses y no lo vería ni sentiría su calor, ni escucharía su dulce voz ni sus palabras de aliento ni consejos. Todo esto me dolía mucho, pero lo que mas me dolía era que estaba viendo como el muchacho al que yo amo se estaba marchando por una cantidad indefinida de tiempo, porque, era consciente de que la gira se podría estirar y yo quedaría sola con mamá y su noviecito. Me separé de él, finalmente para pronunciar las últimas palabras antes de verlo partir hacia el Jet.
-Siempre te esperaré, esté donde esté, siempre voy a pensar en vos, acordarme de lo nuestro, pero…nunca te olvidaré, Joe-mis ojos se llenaron de lágrimas-sos a quién yo amo y-me acerqué a su oído-el que me hizo una mujer completa-me acerqué para besarlo cortamente y ver como se separaba final y totalmente de mí, para subir al avión. No sé cuanto va a pasar, pero sé que desde que lo ví en el bar mi vida cambió, encontré a la persona que realmente amo y me corresponde ese amor. Alguien que me respeta y me escucha, alguien que me hizo mujer, alguien que me esperó. Alguien a quién yo siempre voy a llamar mi media naranja.